Omaita Díaz & The Barones

Nada más poner el título imaginé una potente banda de rocanrol y fantaseé un rato. Susana de vocalista, pantalón ceñido de cuero, centrifugando la cabellera, desatada, tirándose en los brazos de sus fans al final de cada concierto. A su vera, con chalecos negros, piercings y tatuajes de rosas –sin espinas, son otros tiempos– Fernández, Paje, Puig y Vara haciendo virguerías, cada uno con su instrumento, con perdón. Ahora las tendrán que hacer con la lengua para regalar el oído de su nuevo jefe, que era el viejo, el mismo que decapitaron “a mano alzada” y al que dieron por muerto hace unos meses en aquel golpe de palecete, meándose de paso en la militancia que, ahora, fiel, lo ha resucitado. La supervivencia pasa con frecuencia por el servilismo. Al barón rémora ya no le vale una piel ajada, hay que pegarse a otra con mejores nutrientres, y así sucesivamente. ¡Qué pueblo ni qué leches!

Ganó el perdedor, así bautizado antes de la contienda por la gran derrotada, por eso le escuece tanto. La misma noche del fracaso, Susana dejó ver la “choni” que lleva dentro y habló –con una sonrisa tullida– del secretario general electo, no de Pedro Sánchez, que son lo mismo. Así cose el partido esta costurera sin experiencia, con fino hilo de resentimiento. La izquierda que tanto gusta a la derecha –esta si– siempre unida. La siniestra, golpista, rencorosa, cainita y desnortada. La que clona muchos de los hábitos que denuncia de la derecha rancia y ultra. La izquierda tiene muchos caminos. No todos confluyen ni llevan a Roma. Otros son simples callejones sin salida. Pena penita.

La andaluza salió con su laca de “porque yo lo valgo” y la peluca no aguantó su propia avalancha de auto suficiencia, de sobrada. Estaba tan contenta con todo su “aparato” que se olvidó de quienes lo encufaban. La tipa no entiende nada. Al día siguiente exhorta a su hueste a dar la batalla. No se ha perdido la guerra, dice. Lo que ha perdido limpiamente, con diferencia, es un proceso democrático del que debería presumir. Le llama guerra. O sea, que se vaya preparando, otra vez, Pedro Sánchez porque el Congreso del PSOE de junio bien pudiera ser la fiesta de la daga voladora. Y aún antes veremos metálicos brillos. Este es el discurso intelectual de esta huérfana de luces. De ganar ella, el votante hubiese demostrado ser inteligente. Como no ha sido así, son populistas, no conocen tan bien su gestión como los que tiene cerca y a quienes gobierna (Comunidad de Andalucía), viene a decir.

Y de ese libelo llamado El Pais, convertido en hoja parroquial, ¿qué se puede decir? Que escriben con mala baba, no con tinta decente. El Aparato ha pasado a ser chatarra barata, puros incluidos. Están jodidos. Toda la artillería no ha acabado con el llanero solitario, “su enemigo”. Están a un pelo de defender el sufragio censitario. La vergüenza ya la han perdido, no me extrañaría nada que lo hicieran. Cuando se emborracha el rico, ¡hay que alegre está el señor!, cuando se emborracha el pobre, ¡es un pobre borrachón! Mejor ser analfabeto si el premio es escapar de editoriales infames.

Nos queda una mención a la banda organizada para delinquir. Su máximo representante no llamó al ganador de las primarias del PSOE porque no quería molestarlo. Lo dice un tipo que saca de la cama a jueces y fiscales para que obstruya la justicia a su favor, es decir, a favor de los truhanes que capitanea, imputados por decenas en el saqueo patrio. Luego le piden al ganador que tenga altura de miras (*) y sentido de estado (**), frases tan bonitas y que caen tan bien sobre el Pedante Popular que no sabe hablar ni falta que hace. No tiene más dicurso que el robar.

(*) Distancia que hay en los ojos y el ombligo de quien presume de la frase.

(**) Lo que se siente tras dejar las arcas vacias sin remordimiento alguno

Sin palabras (II)

Llegó a mis ojos un artículo sobre palabras moribundas. Muchas veces he pensado en ellas sin saber cuantas son ni cuales las que sucumben sin darnos cuenta. El lenguaje económico (ahorrar letras, puntos, comas, uves y bes para acotar tiempo, espacio y maquillar carencias) se impone en los chats. Imágenes, emoticonos, stickers, etc. son la puntilla. Lapidan la palabra. Lenguas seculares con dos simples pulgares acorraladas. Somos poco creadores, vagos hasta para escribir. O pensar. El mensaje queda herido, lacerado. Queda apolillado. Vamos al encefalograma plano, véase el auge de trumps y lepenes, personajes de cómic dirigiendo nuestros destinos o a punto de hacerlo. Quizás el problema sea, precisamente, que nos conformamos con pocas palabras. Ellos saben cuales son y las manosean de continuo.

Asi que he decidido hacer un homenaje a algunas de las caídas en el camino y que extiendo a todas las afectadas por el olvido y la modernidad. Boca a boca a unas cuantas palabras o palabros que he recogido de ese desierto de amnesia. Una fibrilación. Allá vamos.

Hace poco me hice con un trastero, inesperadamente. Una herencia. Viejo deseo, ahora cumplido. El precio, de momento, es la salud. Entre vaciarlo, limpiarlo y rellenarlo con otros archiperres que me acosaban silenciosamente en casa empleé decenas de viajes. Muchos trastos fueron a parar al punto limpio, ahora menos limpio. Triste es no alcanzar ni el derecho a okupar un trastero. De todos me he acordado de noche, de día o cada vez que me movía. Bueno, me lo recordaron los huesos, los riñones, espalda, piernas, brazos manos, muñecas; miembros que interactuaron en el desahucio. Escalera arriba, peldaños abajo. En cajas, sacos, cubos y variados continentes contenedores. Cómo sería la cosa que resucité también mi viejo repertorio de tacos, no dejan de ser palabras. Alguno podría herir esos sentimientos religiosos (y otros) a flor de piel de los que hace gala esa tropa beata y ñoña sin más relleno que la religión. Tan fácil de herir con chorradas. Ostia. Si fuera un aviador, de aquellos que surcaban los aires en arriesgadas misiones, arrojaría sobre ella paquetes de cordura y algún otro repleto de sus propias contradicciones. Gente que reza mientras crucifica.

Cumplida la misión me iría de cuchipanda con los amigotes para celebrar la gesta. Me vestiría y acicalaría como un dandi, perfume incluido, lo que gusta a la beatería rancia: la falsa apariencia. Actuaría como tal. Se iban a partir los ijares de la risa (esta palabra es posible que haya muerto; la esquela pudo pasarme desapercibida). No me cortaría un pelo, ni dos, como buen descocado que soy, o por tal me tengo. Lo íbamos a pasar fetén, lo juro por las viudas de Lugo.

Cuando era un parvulito de pantalón corto, glúteos prietos, ingenuo e inocente, delicatessen para curas –alguno octogenario– adictos al sexo de niños sumisos y silenciosos amenazados de pecado mortal si hablan (el del sacerdote que sodomiza mientras amenaza es oculto o ignorado y por lo tanto venial hasta el punto que puede seguir repartiendo el cuerpo de cristo sin remordimientos), cuando era un niño, decía, me enviaba mi madre a la lechería del barrio a por la leche del día. Venía en una bolsa que se introducía en una jarra y se cortaban las esquinas para verterla en la taza como me vertía yo en la efervescencia haciendo la zambomba. Y no me quedé ciego, aunque reconozco que tengo una presbicia galopante, poca para tanto solitario como hice, dios mio. Tras el recado subía en el artrósico ascensor. Rodeado de señoras pías que no paraban de recordar ante cualquier asunto que lo importante era la salud, cosa a la que ahora me sumo sin reparo pero que entonces me parecía una pesadilla. Alabado sea dios, decían, tras interrogarme sobre lo que les parecía bien. En alguna ocasión que hablé de política le fueron con el parte a mi señor padre, las muy. Unas collejas de penitencia me reportaron, en aquella época del tardofranquismo. Mojigatas.

Quien realmente me explotaba era mi viejo. Me convirtió en su ganapán. Ni becario ni pollas. Su esclavo full time. A veces, cuando veníamos de la calle, al pasar por el estanco, le preguntaba si tenía tabaco. En un acto casi reflejo palpaba el bolsillo de la chaqueta y decía que si. Nada más llegar a casa me enviaba a por un paquete de Ducados, “papá, te acabo de preguntar si tenías tabaco y dijiste que si” –-soltaba yo, ¿qué pasa, muchacho, es que te molesta hacer un recado a tu padre? Chantajeaba él. Si solo fuera uno, pero me pasaba la vida en la calle, de paje de su majestad (esto me lo callaba). Murió de diabetes –o sus complicaciones– recién jubilado, a los 66, RIP. Podría decirse que la trabajó gramo a gramo. Tenía una dulcería favorita para los días de fiesta. Se comía los pasteles, dosificados y casi prohibidos para sus ocho hijos. Una tortura. Zamparse alguno a escondidas traía complicaciones. El problema es que yo, por ejemplo, metía uno pensando que pasaría desapercibido. Lo malo es que los otros siete pensaban lo mismo, a pesar de ser menores. El muy tal los contaba antes de enviarlos a la nevera.

En aquella época cualquier película le bastaba para ponerse cachondo. En cuanto veía una enagua, especie de tienda de campaña que llevaba la mujer bajo la falda, nos mandaba salir de su habitación, que era como un teleclub casero en el que se ubicaba la única tele –entonces un lujo– y ya se podía preparar mi vieja. Un pololo le valía, dado el caso. Fuera de la habitación.

Y de mi, qué puedo decir. Me independicé. Me fui de casa a la edad en que la ley lo permitía. No quise ser un gallofero y vivir del cuento ni de chistes. Antes de irme practicaba el pseudo pijismo, nunca lo entenderé, intentando disfrutar de las pocas libertades que me quedaban como hijo objeto. En realidad era un sucedáneo de pijo, imagino que en imitación de los verdaderos, aquellos con los que mi padre me obligó a convivir en colegios del Opus (los peores cuando aún estás por moldear) y niños repletos de pasta, la misma de la que carecíamos en casa. Por ahí iba yo de guaperas, con gafas de sol bastardas, ni Ray ni Ban, tipo policía. Y mi niqui. Con tal pinta entraba en las discotecas de moda sin percatarme de la guisa que portaba. Pardiez, ¡qué vida! Luego sí que me encontré con la Vida de verdad. Ahora no me importaría ser un zorrocloco como mi presidente «Hombre tardo en sus acciones y que parece bobo, pero que no se descuida en su utilidad y provecho» (DRAE). Así, desapercibidamente.

Otra entrada Sin palabras (I)


Karma Occidental (KO)

“El segundo es el primero de los perdedores”. Esta frase se le atribuye a Ayrton Senna, para muchos el mejor piloto de la historia de la Fórmula 1, tres veces campeón del mundo, trágicamente fallecido en Imola en el ejercicio de su pasión.

La realidad es que el mundo está lleno de perdedores, de segundos, terceros, cuartos, vigésimo primeros y últimos (estos pueden ser los primeros, dicen). Lleno de obedientes y colaboradores necesarios que mantienen a líderes mediocres, de pacotilla. Dictadores, sicópatas, ladrones. Por supuesto, lleno de vencidos, también. Estoy un poco cansado del discurso Líder – Liderazgo, a la vista de los resultados. Es fácil hablar sobre líderes. Solo hay que sacar lo mejor de cada uno aunque luego nos engañe con lo peor. ¿Quién no tiene algo de líder, una migaja? (Aunque sean los famosos quince minutos de gloria). Sin contar con las posibilidades económicas o materiales imprescindibles para llegar a la cima o habitar en la cuneta, en su defecto. No es lo mismo nacer en EEUU que en Somalia.

Hay que ser líder a toda costa. Es el mantra. La matraca. Aunque no se tenga madera. Lo demás es un fracaso, con suicidios incluidos. Las empresas buscan líderes, la política también y ya vemos en que acaba todo, para ellos. Nadie pone un anuncio “necesitamos un buen segundo”, no, siempre se buscan líderes, incluso en organizaciones que están en la cola. Si todos nos convirtiéramos en líderes terminaríamos siendo el líder n.º 1, el líder n.º 2 y así hasta el líder último o el líder tontodelhaba y vuelta a empezar. De alguna forma habría que diferenciarse. Qué cansino, el rollo. De hecho, no existirían líderes si no hubiera segundos ni perdedores. ¿Alguien se imagina una carrera de Fórmula 1 o cualquier otra sin segundos ni terceros ni el que pincha o abandona siempre? Un coñazo. O que todos cruzaran la meta empatados. Aunque la máquina dictara que entre el primero y el vigésimo hay una milésima de segundo tendríamos un vencedor y 19 perdedores. No, son necesarios los segundos, los vigésimos y los “trigéminos”. Sin segundazgo no hay espectáculo, no nos engañemos. Incluso en los reálitis seleccionan de entrada al tonto sin posibilidades que hace el ridículo, del que reírse públicamente para alcanzar audiencia antes de que se peleen los talentos y nazca el nuevo líder. Véase Got Talent o Master Chef, entre otros.

Asistimos a una avalancha de gurús, coachs y demás sabios en todos los ámbitos que podamos imaginar, algunos realmente buenos y otros de copia y pega. En cuanto han hecho dos tortillas se consideran expertos tortilleros y se dedican a enseñar a quienes llevan toda la vida haciéndolas sin saber que se llamaba tortilla. Nos estresan con la competitividad pero los de arriba no compiten, colaboran, que es la clave del éxito. Las petroleras, por ejemplo, que se unen para fijar un precio que les convenga, sin hacerse daño. Si colaboráramos, todos seríamos líderes.

Luego está esa necesidad de fusionar la espiritualidad oriental con la occidental, como si vivir en el Tibet fuera lo mismo que vivir en el centro de Madrid o en Sudán y con dos mandalas y un mantra reguláramos los diferentes “estreses” y nos equiparáramos, como si trabajar en el almacén logístico de Amazon fuera lo mismo que rezar en un monasterio tibetano.

A la masa la han obligado a competir para dividirla y controlarla. Para tener un mundo de sirvientes. Uno solo alcanza cierto grado de bondad y perfección después de muerto, cuando ya no da la lata. Las alabanzas, tras la muerte, sorprenderían a muchos de los fallecidos, que a buen seguro desconocería haber tenido tantas virtudes. Lider post mortem.

Acabo de descubrir una canción que participará en Eurovisión 2017 y que resume bien el asunto (la letra). Y además es italiana, coño.

Apoyo la moción

Hoy, tras el paseo preventivo (prescripción médica), he parado a tomar un café y leer el periódico, la prensa de papel, acción que realizo con relativa frecuencia para desvirtualizarme un poco; salir del entorno online. He constatado, definitivamente, que en la prensa escrita también se ha consolidado el bipartidismo: corrupción y futbol. Desde la portada, en la que hablan de la última trama que hace pequeña a la anterior, y casi hasta que llegas al Madriz y el Barsa, a Cristiano o Messi, que en esto consiste la sección deportiva, se va sucediendo la información de chanchullos, saqueos, blanqueos y demás irregularidades, repartidas por toda la geografía nacional. Marca España.

¿Qué cojones tiene que pasar para que la izquierda – o mejor, la siniestra– se una en causa común para desalojar a los corruptos de las más altas y bajas instituciones? Porque incluso están entrando en casa de los fiscales que llevan los asuntos de alarma social, con la doble intención de robarles documentación e intimidarlos. Quizá estemos esperando a que liquiden a uno de ellos –que el diablo sea sordo– para unir sentimientos como ocurrió con los Abogados de Atocha.

Dentro de lo poco, y legal, que se puede hacer, aparte de exiliarlos de las urnas, misión cuasi imposible debido a la plaga de ciegos que no quieren ver que padecemos en el reino, es presentar una moción de censura. Lo requiere semejante metástasis como la que estamos experimentado y que está destruyendo hasta el tejido moral. Unidos Podemos lo ha hecho y las reacciones han sido inmediatas. Al PSOE, por supuesto, todo lo que venga de Podemos “de entrada no”, en automático, sin darle un segundo al pensamiento. Uno de sus líderes espirituales, embaucador de lujo y paradigma de la puerta giratoria dijo en su día: “OTAN, de entrada NO” (que luego fue lo primero que hizo, entrar). Hablamos de Flipe Glez.

Ya han dicho claramente que no apoyarán la moción, antes de saber o intentar alguna otra alternativa. NO. Van a consagrar el eslogan que hizo famoso a Pedro Sánchez, “No es No”. Es posible que con tales manifestaciones le otorguen muchas papeletas para ser el candidato elegido en las inminentes primarias. Susanita, la lozana andaluza, habla de “oportunidad política” y de numerito. Luego están los otros del NO, Ciudadanos. Para estos, lo de Podemos es también un número de circo. La Gran Coalición, la organización criminal y estos dos. Y están los comentarios de siempre, “no es el momento oportuno” (nunca lo es) y el clásico “fallan las formas”.

Las formas. Las que tiene el PP, qué gracia. El fiscal defendiendo a los “malos”, intentando retirar al fiscal cumplidor, alejarlo de la madre de todas las tramas, al profesional que hace su trabajo sin colores políticos, frente al fiscal lacayo. Si no les importa cometer semejante torpeza ante la opinión pública, si le compensa hacer esto a pesar de todo es que no hacerlo les puede ocasionar más daño. Algo muy muy gordo se cuece y temen que salga todo. Por eso se saltan lo que las sale de ahí. Diría que son comportamientos mafiosos, qué duda cabe. O avisando al investigado, supuestamente, con tiempo para que pueda maniobrar. O paralizar un registro. O tener una denuncia dentro de su propio partido, hace tres años, sobre lo que estaba haciendo Nacho y desatenderla, castigando al mensajero (no pudo presentarse como candidato a la alcaldía de Leganés). Prefirieron creer a Nacho, que negó todo, jajaja. Todos los culpables son inocentes si les preguntas, la cárcel está llena de inocentes. Los jueces, que no dan una, ya ves. Las formas de un partido deforme. Si, tiene gracia.

No dudo de que la propuesta de Podemos pueda tener varias interpretaciones, dobladillo o mala fe. De hecho no presentan un candidato (como exige una moción), lo dejan en segundo plano y no se postulan para el cargo. La moción se llevará a cabo cuando toque, sin el apoyo de PSOE y Ciudadanos. Lo que en realidad les preocupa a estos es que se van a tener que retratar, otra vez, y les viene fatal, inmersos como están los primeros en campaña de primarias y en coser el partido, sin ningún zurcidor/ra en la casa, ni toda la gestora junta es capaz de hacerlo. Y de estas guerras siempre sale airoso el que está de mierda hasta el cuello, curiosamente, aquellos a quienes hay que desalojar. Cuanto más contra las cuerdas están, más se empeña la inepta oposición en rehabilitarlos, y lo hacen tan bien que el PP desea incluso estas pataletas, se parten el culo de risa. Estas peleas de inútiles es su mejor baza para perpetuarse. La salvación viene de la oposición.

Si algún día me pillan robando una gallina pido al altísimo que me envíen a la prisión del Soto del Real. Por lo menos puedo hacer un master en saqueo de alto standing, mira que no hay allí un elenco de gurús en la materia que quita el hipo, Ignacio González y su hermano, entre otros. Y los que han pasado: Luis Bárcenas, Díaz Ferrán o Correa. A ver si me hago un hombre “honorable”. Como Jordi Pujol, padre, hijo o demás familia, me da igual. Me están entrando unas ganas locas de ir a por la gallina, que lo del Canal de Isabel II lo tengo más chungo. Mientras no tenga el master…y el carné del Partido.

forges

psc's

ELLA dimite

Tercera persona del singular. De singular persona. Cuidado, dimite por tercera vez, no conviene relajarse del todo. Quién va a ser, pues Aguirre. Esperanza que nunca hizo honor al nombre. Yo esperaba y esperaba que se largara de una vez pero era como la Tenia (de Solitaria tenía poco) que suelta los anillos para engañar y deja la cabeza en los intestinos con sus garfios y vuelve a reproducirse. Personaje ubicuo políticamente, desarrolló como hobby la cría de batracios. Le salió uno rana y lo alabó para reconvertirlo en príncipe. Lo que consiguió fue clonarlas exponencialmente. Ahora se las oye croar tras los barrotes, cantando el Blues de la Ciénaga. Suena melancólico.

Dice que le pidió explicaciones a Ignacio González, su mano más derecha, y Nacho se las dio de manera exhaustiva, parece ser. Y la convenció. Ahora se siente traicionada ¿Qué esperabas, hija? ¿Que González te cantara la rancherita del Canal de Isabel II y te dijera que tenía más asuntos turbios que nenúfares en tu charca? ¿Que acababa de inventar la supertrama, madre de todas las tramas? ¿Que te dijese “lo siento mucho, me he equivocado, no volverá a ocurrir? (pero me quedo con lo trincado). Lo del tramabús es un chiste. Tramatren. Tramaferrocarril. Tramavirgen.

Ojito a la dimitida. Los dimitidos mutan. Véase el caso de Aznar. También dimitió por fascículos y ahora se dedica a poner a parir a la España que tanto quiere cada vez que tiene ocasión, que son bastantes. A cargar contra Rajoy con toda la caballería. Contra su presidente de gobierno, como lo fue el propio “Ansar”. Pone a parir a su sucesor, por él designado. Ruin y cainita. Estilo Cero. Puede hablar el sujeto, 11 de sus 14 ex ministros están imputados, cobraron sobresueldos o duermen en prisión. Ahora se le unirá la poderosa Aguirre, con todos sus pendones, preñada de revancha. Entre los dos pueden compararse a una hueste, galopando a destajo. Si ya era la Espe el verso suelto del PP, ahora que ya no tiene ninguna responsabilidad irresponsable que se prepare Mariano, que esta se la devuelve. La que se le avecina. La prensa va a tener trabajo a discreción, ya puede ir comprando alcachofas a granel porque la despechada no va a parar de escupir, de rajar y de inculpar entre bambalinas.

No sería de extrañar que el juez Velasco la llamara a capítulo y entonces seguro que le desaparece el “nomeconsta” y destapa cajas B y C por un tubo, por no decir que de Rajoy lo sabe todo, tomen nota. Esto acaba de empezar. Pena que el juez haya pedido el traslado (que le concederán de inmediato) por los palos que le ponen en la rueda. Rita, Q.E.P.D., le estará preparando una mascletá a su ex jefe de mil pares y Esperanza se encargará de que se escuche. Cuando se derrumba un castillo de naipes hay que tener cuidado con el As de bastos y el de espadas. Esto va a ser un tute cabrón.

Ignacio(s) y Nacho(s)

¿Cómo coño va a aguantar la hucha de las pensiones o cualquier otra mientras la controle la misma familia que comparte siglas con esa patulea infame sin principio alguno nacida para el saqueo? España debía ser un país super millonario. No remata el día hasta que aparece la última fechoría del canalla sin escrúpulos de turno que juró servir fielmente a su pueblo. Y aparentemente seguimos a flote, aunque tal vez a la deriva, como mínimo moral. Somos los apestados de Europa. Allí tienen por lo menos una forma más elegante de hacérselo, menos chabacana.

Tierra, la nuestra, en la que campa una jauría de canallas. Elegantes. Traje y corbata, afiliados al partido absolutista, al de las “pes”, de permitido, de podrido, de Padrino. Una vez que proclaman que nunca metieron la mano en la caja quedan declarados carne de trullo, no falla. Y, stricto sensu, no mienten, no la metieron en la caja, que eso es de raterillos sin futuro. No, lo hicieron en el Canal de Isabel II, que es último el ejemplo, basado en hechos reales.

Con la suerte de estar rodeados de ciegos. Cuanto más alto es el cargo o responsable de que eso no ocurra más amplio es el espectro de achaques oculares. Desde cataratas a la nueva enfermedad: el “nomeconsta”. Mal que afecta a presidentes de gobiernos, autonómicos o nacionales, secretarios generales, etc. Pobres, debe ser terrible. Esperanza Aguirre, verbigracia. Parece ser que después de lo de Ignacio González alcanzó la categoría de apestada para el aparato. Fin de trayecto. A esta ciega no le van a dejar ni un bastón, para que se despeñe de una puñetera vez. Así se las gastan en su casa política. Categoría que alcanzó Rita Barberá, Q.E.P.D, que tantos “éxitos” para su partido cosechó cuando la justicia lo permitía todo y pecaban por eso de un tremendo exceso de confianza. Rita, recibiendo alabanzas de sus colegas un cuarto de hora antes de ser repudiada. Y tuvieron los webos de culpar de su muerte a la prensa, entre otros, por la crucifixión mediática. Fue el hígado quien la mató, sin entrar en detalles.

Como si no supieran que la financiación irregular es práctica habitual, como otras irregularidades. El aparato tiene tortícolis crónica de mirar para otro lado. La técnica es no saber nada hasta que se sabe públicamente. Hasta que lo sé yo mismo. El laissez faire. Entonces se desayunan con la noticia y proclaman a los cuatro vientos, despelucados, que fulano les defraudó, que no tenían ni puta idea (NPI). Con perfecto cinismo. Si el guión lo exige incluso lloran. En algún caso (Cristina Cifuentes) dice que aportaron informes del chanchullo. Va de guay. Cuando el cadáver ya apestaba. Así son, señores. Ella tampoco sabía nada, tras 26 años en el partido. Esta gente, cuyo poder se cimenta en la información, lo sabe todo cuando quiere. Menos lo que conviene no saber porque obligaría a emprender acciones que la apartarían del club. En cualquier empresa, por mediocre que sea, no tener NPI conlleva ir a la puta rue. Pero a estos le consentimos todo (en las urnas), ¿cómo no se van a reir de nosotros?

Estábamos pendientes del ático de super lujo de Ignacio, supuestamente una comisión según la policía y resultó ser pecata minuta porque nos sale el hombre con un repoker de delitos. Tan supuestamente que va directo a la trena, incondicional y sin fianza. Algo gordo, de 23 millones de euros para arriba, que esta gente no se anda por las ramas. Y media familia también desfiló por el mismo asunto. Un hermano de González investigado por el reparto de comisiones en contratos (de una empresa pública) con diversos países, entre ellos Venezuela. Cuando conviene no existen populistas y populismos.

No, señores, no pongan cortafuegos en la Comunidad Valenciana, la Murciana, la Madrileña y las que desconocemos. El incendio es nacional. La corruptela es una metástasis. Está en el ADN. La Aguirre tiene su oficina en la sede “genovesa” del PP, edificio con maravillosas vistas para otro lado. Aunque estén rodeados de Ignacios y Nachos, con perdón de un amigo y seguidor que se llama igual. Se meten en las venas y arterias de las Instituciones en la que tienen sus tentáculos, que es en todas, hasta que la secan. Y por si fuera poco cuentan con colaboradores necesarios dentro del propio gobierno que avisan al canalla de una posible intervención telefónica o fiscales que entorpocen la acción judicial, ambas cosas supuestamente, dios me libre. Por no hablar de esas empresas que figuran en la trama Lezo (la del Nacho) y entre las cuales figura Indra, ¡que lleva el recuento de los votos en diversas elecciones nacionales! El sumario contiene evidencias de que pagó 700.000 euros de facturas que debía el PP a cambio de contratos con la Agencia de Informática (“inflado de contratos”). España debía llamarse Espuña, que es una importante fábrica de embutidos.

Luego están los otros ciegos, de rencor crónico a pesar de que su Paco ganó la guerra y exterminó cualquier vestigio de enemigos. Ciegos conscientes o inconscientes que votan a sus canallas. Son legión. ¡Viva Espuña!

El testigo

Acabo de tener un flechazo con la justicia. Me estoy enamorando. Mariano Rajoy, presidente del Reino de España (conocido como Trincalandia), ha sido citado a declarar como testigo. Hecho histórico al ser la primera vez que esto ocurre con un presidente patrio. Obviamente, la fiscalía se opuso alegando que no es “útil ni necesaria…resulta redundante” ya que “la caja B está suficientemente acreditada”. Santo Diosss, ya no sé cuál es el papel de esta figura.

Y tendrá que testificar a pelo, sin abogado. No descarto que lleve escondido un pinganillo y le soplen las respuestas; no sería nada comparado con la destrucción de los discos duros de Bárcenas. En esa calidad, la de testigo (no se le exige calidad humana), está obligado a responder a todas las preguntas que le formulen. Si es así, se convertirá en la envidia de la muchachada de la prensa, tan ninguneada la pobre y huérfana de respuestas. Tan lamedora. Tan valiente según a quien interpele. La que va a las ruedas de prensa que hace el presi tras un plasma. O en las que habla de la lluvia. La que no se planta por eso. Tan indigna. Eso si que es fidelidad.

Estoy por apostar a que casi hubiese preferido en esta ocasión haber sido citado como imputado, o investigado, que es término más light para lo mismo. Es que imputado suena fatal, ¿verdad?, a mi me suena a puta, a puta mafia, por ejemplo y con perdón. De hecho se reformó el palabro porque había una plaga de Populares en el ajo corrupto e irregular y siendo tan finolis como son en los términos –que no en los principios– sacaron una ley con nuevas “etiquetas” para los que vacían España, los que trasvasan lo público a privado con la facilidad de un trilero. Había que perfumar. Y lo gordo gordo, lo feo feo, cae en el “bando popular”. Cae en un partido que tiene vitola de Organización Criminal. Había que inventar La Enciclopedia del Chorizo con el único propósito de describirlos un poco.

Y digo que hubiese preferido ir como acusado porque en tal condición puede negarse a responder y ahí está en su salsa nuestro hombre, cuasi anguila por lo escurridizo: “la segunda (respuesta), ya tal”, como respondió en una ocasión a una tanda de preguntas. Perlas de evasión le sobran. Si acaso, como medida preventiva, antes de acudir a no responder podría asesorarse con la infanta Cristina, que estuvo horas en el banquillo confesando que tampoco sabía nada de lo suyo (y de lo nuestro) o con la misma Esperanza Aguirre a la que no le consta ninguna de las cientos de fechorías que hicieron ante sus narices la pléyade de estrechos colaboradores por ella elegidos (no olvidemos que trabaja para una empresa caza talentos) y por los que ponía la mano en el fuego. Muchos talentos encarcelados ya. Ojalá los incendios que destruyen mi Galicia verano tras verano estuviesen hechos del fuego en el que pone la mano Esperanza.

Obligado a responder a todas las preguntas no quiere decir obligado a decir la verdad, que en eso no hay experiencia. Si así lo hiciera el pueblo podría infartar. Es casi una cuestión de salud pública que siga mintiendo. Menos mal que contamos (cuentan los jueces) con su “ojo polígrafo” para detectar las mentiras. Tendrá trabajo a destajo y puede salirse de la cuenca. Queda por saber si declara detrás de un plasma, por holograma, en diferido o en la propia Audiencia Nacional, que sería lo suyo, teniendo un par. Pero temo que tampoco para esto estemos preparados, esta tropa da lecciones de todo menos de dignidad. Y queda también por saber si jura decir la verdad. Si lo hace sobre la Biblia, sobre la profanada Constitución, mercantilizada, o sobre el Marca, que es sagrao, por aquí lo pueden pillar.

Deberá confirmar o desmentir si existió financiación irregular del Partido Popular. Supongo que dará por hecho que no era irregular, “salvo alguna cosha”. Y estaría convencido, algo que era regular, regularmente. Dirá que no vio nada raro y le brincará el ojo, pero no es una prueba, por desgracia. Diga lo que diga va a salir retratado, esta vez no engañará a nadie, aunque le sigan votando millones, ese es otro estudio aparte para ilustres sociólogos. O sicólogos.

Sí, me estoy enamorando de la Justi, han trincado a Ignacio González y a un puñado más de ignacios. Por hacer negocio, mucho, con el agua de los madrileños, presuntamente (siempre); le llegó al cuello. Otra mano derecha de Esperanza, y ahí sigue la tipa y su pellejo. Otro talento. Se nos va a llenar el trullo de cum laudes.

Mi Justicia está desmelenada, se ha cansado de que nos tomen por tontos y de que nuestra fe en ella estuviera en retirada. Golpe de timón.