El fantasma de Montoro

Estoy convencido de que cualquier periodista, medio de comunicación y toda una pléyade de informadores, tertulianos, etc., de cualquier tipo y condición darían el salario de un año – el que lo tenga – por desvelar el misterio de las fincas de la infanta Cristina. El fincazo. El fincagate. Debe ser como la canción del verano. Un éxito inesperado que no para de dar réditos y fama. Por increíble que pueda parecer los ciudadanos españoles, y de otros países que sigan el caso, estamos asombrados, lo han conseguido de nuevo.

La noticia es un gancho de derecha-izquierda que nos deja noqueados por unos momentos antes de poder reaccionar. Claro que cuando uno despierta comienza una avalancha de rabiosas preguntas como venganza por ese tiempo perdido y por habernos sentido tontos y tratados como tal. Inicialmente nadie sabe por dónde empezar ni dónde buscar. La práctica totalidad de medios de comunicación lanzan titulares, editoriales, artículos y opiniones a mansalva que lo único que dejan son interrogantes, hipótesis y conjeturas que acaban en sospechas que salpican a los distintos actores que se mueven en los ámbitos afectados. Delimitan el terreno de juego y el escenario. Una labor de equipo muy útil y necesaria. Una vez establecidas las coordenadas, los aludidos genéricamente se defienden corporativamente, se sacuden el muerto recíprocamente hasta que la lógica los va dejando en el cementerio que le corresponde, con aparente resarcimiento de la sociedad porque este proceso de criba, al menos, acaba en una asunción tácita, colectiva, de que se ha dado con un responsable, hallazgo imprescindible para relajar la crispación. Este acaba concentrando, para su desgracia, todo el interés mediático. La pelota acaba en su tejado. Cristóbal Ricardo Montoro Romero, ministro de Hacienda. Como me lo han dejado claro me dirijo a él directamente:

A ver, Montoro, levanta ese ánimo y ríete un poco, coño. No te cabrees, hombre. Tú, que estás casado con la guasa y tan estupendamente te llevas con ella, ¿te vas a divorciar ahora que ya nos habíamos acostumbrado a verla de tu brazo en el Congreso en esta eterna legislatura? Con la buena pareja que hacíais. ¿Se te ha enfriado la chulería? No me extraña, te toca resolver un marrón que también nos deja fríos a todos, así que, ya que tanto te gustan los focos, lúcete. Al principio intentaste despachar el fincazo como se despacha una caca de la nariz, lanzando la pelotilla al firmamento, apresuradamente, sin disimulo, que es lo peor, pero no te diste cuenta de que permanecía pegada a tu dedo. De “fair play” nada, quedaste fatal. Te juro por lo más sagrado que si das una explicación convincente escribo otro post rectificando este, además de hacerte una ola como un tsunami. Ojo que para mi lo más sagrado sois vosotros and the satélites. La Casta. Los Intocables. Sí, soy un poco ateo. A dios no lo veo por ningún lado, y eso que dicen que está en todos, como si lo hubieran clonado. Con las ganas que tengo de pedirle explicaciones. En cambio vosotros estáis en todos los saraos.

Francamente, ahora te veo hecho un Cristóbal, más que un Montoro. Dices que vemos fantasmas y que todo es un error. Deseo con todas  mis fuerzas que sea esto último, y no un horror, como ya se aprecia en los comentarios de todo el mundo. Hasta los matemáticos están entretenidos con el asunto y, para que vayas descartando alternativas, ponen su granito de arena. La probabilidad de que se equivoquen los cuatro registradores y escriban por error, al azar, el DNI de la infanta es del orden de uno entre un 10 seguido de 30 ceros. Es decir: una entre 10.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000. Cierto, un mareo. O lo que es lo mismo, una entre diez quintillones. Una posibilidad entre diez billones de trillones. Pero para ti seguirá siendo un error, que por algo militas en el partido de Cospedal. Por preferir hasta prefiero que sean fantasmas. Como lo oyes. Mira, con los fantasmas creo poder manejarme, nunca me dieron la lata, no me preocupan demasiado, por ese lado te puedes relajar, Cris. Llámame inconsciente, irresponsable, no me importa. Sé que a mucha gente esto de los espectros y los espíritus le quita el sueño. A mi no. A mi me lo quitáis vosotros, que resultáis más espectrales. Gélidos. Pero con tanto error no puedo, lo llevo mal. Hacienda. La Agencia Tributaria. Dame un fantasma. Claro que todos cometemos algún error, pero lo vuestro parece una exclusiva. Fincas y casas vendidas por la infanta Cristina por aquí y por allá, estas si que parecen divinas, están en todas partes. Y creciendo, como siempre que sale algo raro. Todos los errores que se podían cometer en este nuevo caso de la infanta se han cometido. Bingo. La única propiedad que realmente ha vendido no os consta y, sin embargo, de esas 14 de las que niega saber algo tenéis todos los datos, era la titular. O sea, si vendedores y compradores no han cotizado por esos actos tampoco os enteráis. Madre míaaa. Dada la importancia del asunto, TIENES que investigar qué pasó ahí, si o si. No puedes dejar a todo el país con cara de gilipollas en plena campaña de IRPF.

Según algunos expertos existen Indicios de blanqueo de capitales. La sucesión de errores es tal y tan compleja que los peritos consultados sugieren que la mecánica responde más a una posible trama de blanqueo de capitales. DNIs y referencias registrales serían utilizados por los responsables para atribuirse propiedades y aflorar con ellas dinero negro, con o sin el consentimiento de los titulares de esos DNIs. “Las falsas transmisiones de propiedades inmobiliarias pueden ser usadas como avales bancarios o presentadas como activos en operaciones de blanqueo”. Pese a esto la Fiscalía General del Estado ha asegurado que no lo investigará porque lo considera como “no relevante para la causa”. Joan Coscubiela, de IC, aseguró en el Congreso que “cuando un error se repite muchas veces deja de ser un error para ser una opción”. “Y si cometen el error personas distintas son ventas simuladas”.

Si ves que el asunto se te va de las manos habla con Iker Jimenez, de Cuarto milenio, que el tema esotérico lo borda, y estaría “encantado” de echarte una mano, amén de incrementar su audiencia. Se crearían puestos de trabajo por un tubo, en un país tan necesitado de ellos, porque pillar tanto fantasma como hay no va a ser una tarea sencilla. Aprovechando podían buscar también explicaciones, que tu no las encuentras. Otro que puede aliviar tus sufrimientos es el fiscal anticorrupción, el amigo del enemigo. También controla de fantasmas, los junta a todos en un lugar llamado el limbo de la injusticia, es muy posible que por allí anden, tan campantes, los que han montado todo este lío de ventas de fincas.

El revuelo me altera mucho, y me preocupa. Verás, como estoy hasta ahí de escuchar que hacienda somos todos pues me entra una temblequera bárbara solo de pensar que uno de los errores se lo acaben achacando a un servidor, seguro que el más gordo. Uno tiende a pensar que está en el bombo de la fortuna y no en el de la desgracia. Y como en la lotería, primitiva, quiniela y otros concursos de ilusiones el gordo pasa ampliamente de mi ya empiezo a concluir que mi bombo es el equivocado. Que conste que si me tocara de buen grado vería que trincaras el 20% del premio, ese sablazo nuevo que le metiste a los sueños. Ahora el iluso hace castillos en el aire con una hipoteca, increíble. La preocupación también alcanza, por motivos obvios, a un una finca de mi propiedad, y ya que estamos te agradecería infinito que me aconsejaras en este asunto. La tengo escriturada pero no registrada, por eso pienso que estoy a salvo, pero como los notarios – y registradores – han sido uno de los malos de esta película, según tú, me da por pensar que han ido con el soplo a la infanta y que por extrañas e inimaginables artes acabe yo relacionado con el 000000014Z, ese DNI con el que se equivoca tanta gente. ¿Qué opinas?

Un último consejo. Si no llegas pronto a nada concreto recurre a un experto en tramas. Pídelo en voz alta y verás que enseguida aparece uno. Están más cerca de lo que imaginas. Alguna ventaja tenía que ofrecerte tu país ¿no?

agencia tributaria

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6 comentarios en “El fantasma de Montoro

  1. Eugenio

    Estos de hacienda con Montoro les ha pasado como cuando me enteré que los Reyes Magos no eran ni reyes ni magos…….si descubres la solución, la realidad, compártela porfa..

    1. ¿Viste como ya no se habla nada de esto? Todo aquello que amenace la imagen de la corona y sus coronados está condenado al ostracismo. Somos unos auténticos vasallos. La solución es amputarnos nuestros principios y empezar a pensar como ellos. Cuando nada importa es muy fácil conseguir todos los logros que te propongas. Gracis

    1. Ramiro, ¿puedes concretar un poco más? No entiendo muy bien qué es lo que te pasó, en definitiva que una o varias personas sin identificar se apropian tu finca y digo ¿por qué no presentas una denuncia en un juzgado?

  2. A ver si Montoro atiende a alguna de tus sugerencias… no sé por qué me he acordado de Santiago Auserón, con aquello de “no se ría, no se ría, de la bruja avería”. Cuidadín. Estoy mareada, como Alicia en el país de las marranillas. Ya no sé distinguir entre ficción y realidad. ¿Será esto lo que querían? ¿Lo habrán conseguido? Desbarro, pero es que estoy mú mala.

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