El espíritu de los hilillos de plastilina

Imagino que los ciudadanos gallegos, en particular, no esperarían un derroche de justicia en la sentencia por la catástrofe del Prestige, a ver por qué se van a convertir sus jueces en los paladines de la rancia justicia que campa en el resto de la patria española. Dicho esto, no sé a qué vino esa pantomima de juicio que le costó a las arcas de la Xunta de Galicia casi un millón y medio de euros en habilitar las infraestructuras necesarias para un macro juicio que duró nueve meses, en el que solo se sentaron tres acusados en el banquillo, y que acabó pariendo un fallo al que le sobra una “ele”.

Puedo hacerme una idea de la dificultad del parto, pienso que la Audiencia Provincial de A Coruña navegó sin rumbo fijo, tanto o más que el del siniestro petrolero, y si lo tenía intuyo que pretendió evitar a toda costa fallar contra el estado español. Una condena de López-Sors implicaría declarar a España responsable civil subsidaria de una catástrofe cuya factura la Fiscalía cifra en 4.338 millones de euros, por eso no me extrañaría nada que a las orillas de los oídos de los jueces hubieran arribado molestos murmullos de este estilo, recordatorios, que experiencia por parte de quien pueda mandar el recadito hay de sobra, me viene a la cabeza lo del macabro asunto del Jack 42, sin ir más lejos. Al final, los hilillos de plastilina de Rajoy pesaron más que diez mil toneladas de chapapote criminal. El espíritu de los hilillos estuvo presente en el juicio, no procedía una sentencia desproporcionada si tenían eso en el ánimo. La única paganini es la aseguradora, condenada a pagar una limosna de 22 millones de euros en indemnizaciones, por responsabilidad civil, y que es muy posible que recurra alegando que el capitán fue acusado de ‘desobediencia a la autoridad’ y que si hubiese obedecido quizás podría haberse evitado la catástrofe o atenuado sus consecuencias. Eso sí, en el banquillo estaba el imprescindible maquinista, aunque en esta ocasión salió indemne, pero estar estaba.

El presidente del tribunal ha dicho que este macro juicio ha resultado “desmesurado, un sinsentido”, además de carísimo, que “es obvio que hay más gente implicada en el siniestro, tanto responsables políticos como no políticos”, que se deberían haber sentado en el banquillo de los acusados algunas personas más que los dos mandos del petrolero y un solo responsable político o alto cargo, que “faltó mucha gente entre los acusados”, que “he echado de menos muchas cosas y mucha gente para poder decidir”, que esas ausencias iban a influir inevitablemente en la sentencia, que confiaba en que el fallo fuera “aceptable, estándar y comprensible, huyendo del intento de sentar jurisprudencia”. Dice todo eso, y a mí me asaltan las dudas ¿quién es responsable de estas ausencias? ¿por qué no están en el banquillo los que tienen que estar? ¿qué se debería haber hecho para que estuvieran? ¿quién lo tenía que haber hecho?, de haber hecho todo bien ¿se hubiesen podido producir igualmente las ausencias? Si se producen ¿podría pasarles algo? Estando todos, ¿se podría complicar la sentencia y resultar culpable el estado español? Por otro lado, ¿cree el presidente del tribunal que no ha sentado jurisprudencia con esta sentencia?, digo esto último porque ahora compensará venir a descargar toda la mierda planetaria a las costas gallegas, y por ellas no sólo pasan petroleros: más de mil buques al año con mercancías peligrosas pasan por esa zona. Jurisprudencia ya hay, el estado español fue condenado por las mareas negras provocadas en Galicia por el Mar Egeo y el Urquiola.

Cuando ocurrió la tragedia miles de ciudadanos gallegos se manifestaron en Santiago de Compostela, miles de personas de todos los rincones del mundo se presentaron como voluntarios a limpiar el chapapote, desbordando las previsiones y a la organización. Yo estuve en ambos escenarios y pude comprobar el estado de nuestras almas. Ahora, un gallego de pro como Rajoy se rascará el escroto con la sentencia y nos colocará la “marca Galicia” con su actitud. No tuvo arrestos de tirarse de cabeza al chapapote como hizo Fraga en las aguas marinas de Almería cuando cayeron las bombas atómicas en Palomares, que de ahí lo mismo le vino parte de la energía que parecía tener. No, aunque hubiesen sido hilillos Mariano tampoco se tiraba, que lo conozco.

Por el contrario, los afectados franceses por los vertidos del Prestige se van a movilizar para demandar a España, para reclamar al Estado español el resarcimiento de los daños. Consideran el fallo como “escandaloso”, “inquietante” o “inaceptable”. Por el contrario que nosotros, se demuestra que hay países cuyos jueces tienen cojones para enfrentarse a gigantescos enemigos, La Corte Nacional de Justicia de Ecuador impone una indemnización de 6.400 millones de euros por los vertidos de la petrolera estadounidense Chevron en la Amazonia, la más alta jamás aplicada a una petrolera por un delito medioambiental. Aquí somos muy capaces de decir que esto son medidas “populistas”.

prestige

4 comentarios en “El espíritu de los hilillos de plastilina

  1. Eugenio

    Intuyo que el maquinista en un barco nunca saldrá culpable porque en el barco hay un capitán.
    Si los trenes y en los metros tuvieran un capitán, ……….los maquinistas de los trenes y los metros saldrían inocentes.
    A la Justicia española hay escribirla en minúscula y en plural porque hay muchas justicias diferentes. Las justicias españolas dependen del juez y aveces de como se haya levantado el juez ese día.

    1. Ya me dejas más “tranquilo”. Supongo que también depende de las influencias y contactos que tenga el delincuente, y qué tipos de delitos haya cometido. Desfalcar, por ejemplo, tiene pocas consecuencias, sobre todo si se hace a lo grande, precisamente porque quien lo hace así habita en los círculos intocables, y si sale condenado para eso están los indultos, para los elegidos.

  2. Desde luego, sale a cuenta soltar en Galicia, o en cualquier costa española, cualquier porquería. Incluída la que no se ha sentado en los banquillos. ¡Qué asco de justicia! No digo de jueces, que muchos se la juegan. Pero la justicia como concepto se está quedando sólo en eso, en concepto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s