Paraesos Fiscales

Aprendamos a quedarnos con lo positivo de todas las fétidas noticias que manan mayormente de las cumbres. La casta castiza abona esos paisajes tan bonitos llamados paraísos fiscales, para que no se vengan abajo. En España también hay paraísos fiscales. Y “para esos fiscales”, que lo “están haciendo muy bien”. Aquí los paraísos fiscales son de quita y pon, como los stands de las ferias, cosa tan nuestra. A Cristina, por ejemplo, le están haciendo uno exclusivo. Hasta le arreglan el paseíllo para que no sufra su timidez. Lo positivo es el aprendizaje; que la justicia no es igual para todos. En unos días veremos lo igual que es. Por lo menos, que la injusticia si lo sea, quiero decir que a mi no me importaría que me trataran tan “injustamente” como a ella.

No hace falta ser un rajoy de la vida para pronosticar un final feliz para la rubia borbón. Un tontaina cualquiera puede salir en la tele y decir que está convencido de que a la infanta le va a ir bien. De hecho ya hace tiempo que le va de coña. Es de las pocas cosas en las que va a acertar nuestro presidente, fíjate tú; lo puede decir sin que le tiemble el ojo. No es cuestión de inteligencia ni de intuición, sino de un sentido común sin sentido. Los rateros de la Jet suelen estar a salvo de los ecos del sentido común. Por eso hemos pasado de un país embelesado al otro emblesado. Lo segundo debe ser consecuencia de lo primero.

Siempre tuve a la Agencia Tributaria por diligente y eficaz, habitada por buenos y buenas economistas, escrupulosas hormiguitas del interés general. Pero ahora creo, además, que allí moran excelentes arquitectos que dominan el entramado de las “nouvelles finances”. No les queda más remedio que pasar por este reciclado. Imagina que eres una inspectora que vive tan feliz y de pronto tu jefe te endosa un MARRÓN de la más alta alcurnia, con consignas o directrices muy claritas que pueden conllevar premio o castigo en función cómo acabes despachando el asunto. Si eres como hay que ser, tu memoria te devolvería algún mensaje navideño de tu rey diciendo que la justicia es igual para todos. Deberías sentirte orgullosa porque estás ante una oportunidad única de hacer historia simplemente dando cumplimiento a la expresión real. Sin embargo, a la historia pasan los locos o los valientes, y tu pareces estar en el centro. Tu papel es el de estar jodida de todas todas ¿verdad?, porque la mala conciencia va a ser una compañera inseparable.

Haber rechazado ese regalito te hubiese condenado al ostracismo profesional; aceptarlo “solo” condena ante la opinión pública a la Agencia Tributaria, una de las pocas instituciones que podían estar libre de sospechas, aunque reconozco que su sola mención me produce un incómodo cosquilleo, como cuando veo a la Guardia Civil ahí, de repente, y es que parece que todos sentimos que podemos ser culpables de cualquier tontería si se empeñan en encontrarla. Si hubo alguien antes que pagaba sus  impuestos, con el mismo orgullo que los ciudadanos americanos exhiben, por serlo, en cualquier película, ahora los pagará más a la fuerza que nunca. Parece – definitivamente – que en Hacienda y en Justicia los que cumplen tiene un tope: para abajo se puede cumplir con la ley hasta el hartazgo, sin temor alguno. Para arriba manda la dieta del fiscal, elaborada por sus arquitectos.

La perito de Hacienda que ha comparecido ante el juez Castro ha parido una nueva doctrina sobre las facturas falsas, después de haber permitido a la hija real desgravar unas cuantas en sus declaraciones. Según la perito existen dos tipos de facturas falsas:

  • Facturas simuladas absolutas: Falsificadas porque no existe ningún trabajo tras ellas. Por ejemplo, pasar una minuta a la administración por un curso que no se ha impartido, aunque se hayan percibido las oportunas subvenciones o fondos para el mismo.
  • Facturas simuladas relativas: Falsificadas pero sólo en el concepto del trabajo, es decir, que sí hay labores tras ellas pero en las que se miente sobre el tipo de trabajo que se ha hecho. En este caso tenemos abundantes casos en toda la trama Gurtel y el PP como centrocampista, repartiendo el juego, o el vergonzoso episodio llevado a cabo por la UGT, emulando a los que se supone debía combatir haciendo todo lo contrario. Lo cual no quiere decir que no le hayan dado uso a la primera modalidad, las simuladas absolutas.

Las famosas facturas de la imputada real son simuladas relativas, entiende Hacienda. Hay trabajo en ellas. Mucho. Hasta ahí podíamos llegar. Los Duques de Palma las desgravaron y, además, no alcanzaban los 120.000 euros de fraude que constituirían el delito fiscal. La perito no ha llegado a decir que era legítima la desgravación pero ha considerado que no había delito fiscal al hablar solo de una “falta administrativa”. Sobre las facturas de Aizoon – que la Agencia Tributaria pasó de considerar falsas a contemplarlas como gasto deducible – ha declarado que ella no entró a valorarlas, dado que su análisis era “provisional”, pero esto no le impide declarar categóricamente ante el juez que la hijísima no ha cometido delito fiscal. El juez Castro creerá que le están tomando por gilipollas.

Si la justicia va a ser igual para todos, sigamos con lo “positivo”. A falsificar facturas y a defraudar 120.000 € y pico al año, cuidao con el pico que te puede complicar la vida, conviene controlar la avaricia. Si toca declarar preguntamos por Horrach y le recordamos que somos iguales ante la ley, o hacemos lo propio con Rajoy esperando que vea el asunto con el mismo ojo empleado con Cristina.

Si tienes previsto comprar algún capricho como un ático en Marbella o un Infiniti no te olvides de que la factura recoja un concepto como rehabilitación o recuperación de patrimonio histórico, ojo, siempre y cuando haya alguna ayuda o subvención al estilo que te permita desgravar. Tienes que estar atento a los boletines oficiales y a llenar, con discreción, un estómago agradecido, de esos a los que les gusta más un mantel elegante que toda la Fashion Week.

Debemos estar pendientes de campaña IRPF 2013, es posible que introduzca alguna novedad para los que somos iguales.

Finalmente, si te pillan en algo, todo lo has hecho por amor, no te olvides. Ahí no mientes.

Espero que los descendientes de la interfecta no refuercen el mensaje de que pueden hacer lo que le salga de los cataplines utilizando la doctrina Cristina, la doctrina de mamá. Va a ser difícil que conceptos como dignidad, ética y demás valores tan en desuso en su práctica en los palacios no se vean desplazados definitivamente por otros más pragmáticos como la amistad, la amistad de un fiscal. Qué pena, qué oportunidad ha perdido la infanta de convertirse en reina de la noche a la mañana, de cargarse una Tercera República tan solo reconociendo que quiere ser igual que todos. Yo hasta le concedería el indulto si algo se le tuerce después de una declaración así. ¡Vaya camino que marcaría! Mira por donde lo mismo se revertía la situación de nuestros jóvenes emigrantes y los que se largan son todos esos carroñeros insaciables que no gastan ni un euro en escrúpulos ni respeto.

5 comentarios en “Paraesos Fiscales

  1. Pingback: Altezas…y bajezas (de miras) – Icástico

  2. Eugenio Mira

    Cuando leía lo de Paraesos Fiscales pensaba…será que “falabas” en galego..y resulta que no ! , No es ningún juego de palabras es una realidad. Hay que devolver (la casa real española) el favor a “paraesos fiscales” y paraesos inspectores de hacienda” que han colaborado a intentar no decir que nuestra querida infanta se encuentra en un nivel alto dentro del “palometro” de corrupción española. Que se pasen por la sastrería por favor.
    Que difícil es practicar la presunción de inocencia en estos casos, pero bueno si no le sacamos ni vídeos, ni fotos ni la grabamos…pronto la perdonaremos….ella tampoco se enteraba mucho!! Gracias Pucho!!

  3. Se te dan como a nadie los juegos de palabras. Tienes razón, lo del final feliz lo tenemos claro, que no asumido. Porque ciertas cosas no se asumen nunca, qué quieres que te diga. Cada vez nos quedan menos baluartes.

    Creo que hasta el juez Castro contaba con el informe de la perito tal cual ha sido. Me uniría a ti en lo del indulto, si fuera la infanta a rescatar tanta nobleza, de la de verdad, digo.

    ¡Pero qué videos encuentras, resalao! Jajaja. El detalle de la cola me ha cogido de sorpresa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s