Enviado desde mi iPhone

Hace una porrada de años, cuando mis hijos (chica y chico) entraban en la adolescencia les compré alguna ropa de marca. Lo primero que hicieron fue quitarle la etiqueta de ‘Levi’s’ al pantalón y de la misma forma obraron con otras prendas ‘último alarido’, dejándolas huérfanas de marca, anónimas. De entrada tuve un leve sofoco, sentí que había tirado la pasta. Luego fui feliz. Nunca más volví a repetir ese pecado. Así continuaron durante esos años difíciles en que la marca de la prenda era la seña de identidad de los seres del acné. Salieron indemnes. Una lección que no esperaba. Ahora que están fuera de mi tutela me consta que en sus vidas en el extranjero en países poco mediterráneos, de gastronomía fast food, se han metido en el cuerpo comida basura marca macdonal o burriking, por exigencias del guión. También sé que tienen imacs, ifones, ipades imascosas (en su ‘descargo’ informo de que mi niña trabaja en apple y accede a descuentos).

Hablando del iPhone y de la rúbrica que por defecto incluyen en sus comunicaciones: ‘Enviado desde mi iphone’, o ipad, si se trata de su hermana mayor en tamaño. Respecto a ese autógrafo final, tan impersonal como apreciado, pueden existir varias interpretaciones.

Los que no saben cómo quitar la firma. Esto ya no es excusa, ¿quién no tiene un familiar recién destetado que pasa de la teta a la tablet sin perder el equilibrio, dispuesto a solucionar el problema en un plis plas si le pedimos ayuda?

Los que quieren dejar claro que escriben desde un móvil para disculpar las faltas de ortografía que el rebelde autocorrector deja en libertad, relaja eso de escapar de la tiranía de la gramática de vez en cuando. La perfección agota. El receptor será más benévolo con las mutilaciones producidas por un ‘movilfón’ en movimiento y pistola del tiempo apuntando a la sien; hay mucho que despachar desde un confín tan pequeño mientras no llegamos a cualquier sitio sin importancia. Estos cacharros nos hacen creer que todo es urgente, hasta lo más nimio. Tratamos todos los mensajes de la misma manera, inmediatamente, con prisa.

los que quieren recordar a todo el mundo que tienen un aifon o aipad. Ha costado un pastizal solo por ser de Apple, aunque se fabrique en China y los trabajadores, exhaustos, se acaben durmiendo en la línea de ensamblaje. El estatus está por encima de estas cosas. Quizás el poseedor de un terminal de la manzana más famosa del planeta piense que tiene más derecho a las erratas, líos con la puntuación o frases amputadas que el propietario de un churrofón como el mio, híbrido o mestizo parido entre India, China y España (fabricado allí, con piezas de más allá y distribución de acá) por operarios que, posiblemente, también se duerman en el montaje. Suele ser gente que ha ejercido de valla publicitaria toda su vida a pesar de haber soltado un buen parné por las marcas que exhibe de los pies a la cabeza, algo que siempre me ha costado trabajo entender. Pasean de un lado a otro su presunción, su vida no tendría mucho sentido sin esos viajes tan vacuos. Casi me quedo con el hombre o mujer sandwich o cartel anunciador ‘compramos oro y plata’. Lo hacen por un sueldo, aunque sea tan miserable como el de los montadores de apples y churrofones.

Conviene distinguir entre el que fue rico de toda la vida, desde la cuna, y el nuevo rico. Advenedizo. El primero ha presumido siempre, o ha sido educado para presumir, no ha conocido más cosa que la opulencia, lo hace de forma natural, casi inconsciente, puede que no pretenda apabullar ni necesite dar lecciones. El otro (los más, actualmente) se muere por restregar el éxito alcanzado y hacerse con un pedigrí, aunque su pendón sea la ignorancia, o tal vez por eso. Urge que sepamos que alcanzó la cumbre y se codea con los primitivos moradores aunque estos lo rechacen y no sea consciente. En una ocasión, cuando los móviles eran analógicos –movilsaurio– y empezaban a popularizarse, allá por los 90, acudí a un seminario profesional. A la entrada había un letrero: “Por favor, deje su teléfono móvil en esta bandeja, le será devuelto al finalizar la conferencia, gracias”. Entre los terminales depositados en el recipiente ¡había algunos de juguete!, réplicas de uno verdadero.

No sé por qué, comparo al nuevo rico con el ex fumador que fue fumador crónico, es más hostil con quien fuma que aquel que no ha fumado nunca. No le molesta el humo, le molesta el resentimiento, el haber dejado de fumar por obligación o por una dolencia, sin convencimiento.

Anuncios

17 comentarios en “Enviado desde mi iPhone

  1. No me gusta lucir marca. Es más, me parece que encima les estás haciendo publicidad gratuita.
    Pero lo de “enviado desde mi ipad” sí que se me ha escapado alguna vez. Estoy tan acostumbrada a verlo que ya ni lo borro.
    Los pasea-logos son un poco tontos, ¿no? Pero, en fin, allá cada cual.
    (Confieso que odio a los del todoterreno para ir a por el pan)

    1. Cuando decía lo de “vallas publicitarias” me refería a lo de la publicidad gratuita. Es curioso, cuanto más caro pagas más te apetece proclamar a los cuatro vientos que te lo puedes permitir. Las marcas, encantadas. A mi primer ipad le quité la firma, cascó y me dieron otro (estaba en garantía) y no le eliminé la coletilla porque nunca respondo desde él, utilizo más el portátil, pero cuando alguien me responde “desde su iphone” le devuelvo contestación “desde mi ipad”, amos anda. Yo odio los todoterreno que van a por cualquier cosa. Besos, Paloma.

  2. Antonio N-T L

    Querido Antonio, se repiten los tópicos una vez tras otra, pero aún más los que identifican a los humanos.
    Parece que va en el adeene de muchos el querer ser quienes no son, o desear y querer tener lo que no tienen. Siempre me ha interesado saber a que se debe esa actitud, pero cuando les preguntas, o bien no saben responder (al menos eso dicen), o, casi seguro, no lo pueden responder por pudor, ya que dejaría a la vista sus debilidades más humanas.
    Pero debo aclararte que soy uno de esos “destetados” de hace ya tiempo, que no intento descubrir los misterios de las nuevas tecnologías, me temo que más debido a mi vagancia intelectual, que a otra causa superior.
    Mis hijos si que pertenecen a esas nuevas generaciones que antes de destetarse ya me pillaban el mando de la tele y me descubrían mil funciones del mortal aparato que yo ni soñaba que pudiera esconder. Entre ellas un “teletexto” que nunca descubrí.
    Pero aún así no me generaba inquietud. “mas vale malo conocido”, pensaba y pienso.
    A día de hoy poseo un Iphonecuatroese ya mayor, amenazado de no disponer de nuevas actualizaciones que lo incapaciten en breve. Pero como ya soy consciente de que la “obsolescencia programada” es una realidad, esperaré a un nuevo sorteo en que me toque algo más moderno, o que a algún familiar le “sobre” un mancontro todavía aprovechable.
    Estas líneas es imposible que sean “enviadas desde mi Iphone, sobre todo porque no sabría.
    Apertas Republicanas

    1. Querido tocayo, ¡un 4S!, qué chasco me acabo de llevar contigo. Si, el ADN de hoy lleva muchos eslabones de impostura. Bueno, ya ves que al Bertín Osborne dijo que cuál es el problema de tener una cuenta en Panamá si está ‘legalizada’, este sabía muy bien lo que responder y que le importa un carallo lo que piensen por ese asunto. Nos parecemos, caro amigo, padezco esa vagancia porque creo que a mi edad ya no vale la pena correr detrás de ningún tren tecnológico, si por un casual llegase a pillar el último vagón seguro que lo desengancharían por estar ya obsoleto y vuelta a empezar. Los hijos son otra cosa, y los tuyos muy espabilaos, por lo que veo 🙂
      Apertas Republicanas

  3. Interesante. Interesante me parece todo lo que nos lleve a cuestionarnos nuestras propias contradicciones. En principio, y por los mismos, no soy de marcas, o puntualizando, no soy de marcas de las que se usan para que todos veáis que llevo marcas. Y lo dicho vale para las cosas visibles al exterior. Pasemos al interior, a mi cuarto de baño, cocina, frigorífico, set de maquillaje… lo siento pero ahí tengo que posicionarme a favor de lo que se ha forjado un nombre. Ejemplos: Nutella versus marca blanca; no hay punto de comparación, nadie ha conseguido la misma cantidad de avellanas ni la textura de la primera, por mucho que estos días corra por ahí una foto de lo que realmente lleva y conlleva esa crema de cacao. Otro ejemplo, que probablemente el Sr. Icástico desconozca: La máscara de pestañas y sobre todo si la quieres waterproof, o te gastas la pasta en una marca que anuncia la tía más multicurvi del mundo, o acabas como un panda oligofrénico. Podría estar hasta mañana poniendo ejemplos, pero este no es mi blog…
    Conclusión (mía propia): Marca para fardar, no gracias; marcas por calidad, busco, comparo y si no encuentro nada mejor, compro.

    Y como colofón ahora mismo me dispongo a zamparme un Haagen dazs strawberry cheesecake,
    que en el mundo de la heladería, no tiene igual, lo miren por donde lo miren.

    1. Para interesante este comentario de experta consumidora, bien mereces el Haagen dazs strawberry cheesecake, que ya conozco y tuve la suerte de disfrutar varias veces, en efecto, a ver quien es el guapo que le quita el trono a esa marca.
      En mi entrada pretendía hacer una reflexión sobre la gente que tiene obsesión por la marca a toda costa, hasta el extremo de comprarse un bolso Carolina Herrera, Gucci o un reloj Rolex en el top manta o similar, todo ello de imitación, me parece triste (ojo que ‘topmanta’ es ya una marca en tu tierra, registrada por los manteros para esquivar el delito de propiedad industrial, de momento con prendas de ropa). Personalmente, prefiero gastarme la pasta en un buen sucedáneo o marca blanca antes que en una falsificación para presumir de lo que no puedo o no tengo y me gustaría tener. No debí conseguir el propósito porque ya llevo tres seguidores de baja 😦
      Has expuesto muy bien cómo ser o no ser de marcas. A pesar de recurrir a ejemplos que para mi no son referencia, porque no consumo nocilla/nutella o que de momento no me maquillo (conste que cuando me afeitaba tampoco recurría a firmas como “Gillette” que supuestamente cuidan la piel que es un primor), pero te digo que me están entrando unas ganas de ir a por un bote de Nutella…(por lo bien descrita que está). Y más, si algún día decido hacer una incursión en el travestismo tomo buena nota de consultarte sobre la máscara de pestañas ideal, es una asignatura pendiente, las mías son cortas, rectas y castañas, casi no se ven, con decirte que mi ex mujer me regaló un rizador en su día (lo metía mas en el ojo que en la pestaña)…más que un panda parezco yo el emoticono de la sorpresa con los ojos redondos, abiertos y pelaos (jajaja, muy bueno lo del panda). Conclusión: muy de acuerdo con tu conclusión.
      También hay gente que compra lo más caro por sistema, sin comparar. O un pedazo ordenador para leer el ABC digital, o un todo terreno salvaje para ir a la tienda de la esquina y evitar baches y no estropearlo 🙂 También podría estar hasta mañana, y eso que este es mi blog…y el tuyo, por favor.

      http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Top-vendedores-ambulantes-Barcelona-comercial_0_661434779.html

      1. Jajaja! Me he reído con todo, pero lo del rizador de pestañas de tu ex, es… bueno, pues eso, para que sea tu ex.
        Efectivamente lo de comprar imitaciones en el topmanta o en Chinatown, es mucho peor que leerse el ABC on line en un flipingpc… bueno, peor que eso no sé yo… jajaja.

    1. Jajaja, a ver si tienes suerte, lo ve mi hija y cuela. Respecto a la manzana, tienes razón, la de Newton fue una revolución, como lo fue internet y todo lo que ha conllevado. Me temo que si hicieran una encuesta sobre manzanas famosas entre la gente joven (y menos joven) perdía la del célebre físico. Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s