Naturaleza muerta

Ay!, hoja yacente
sobre aceras de cemento
sobre la yerba del parque
sobre rutas del paseante
Ay, hoja urbana y visible
hacerte ver es tu condena
no mereces descansar
no desaparecer en paz.
Nos diste sombra
en verano
en otoño, la vida
misión cumplida.
Te desprendes
bailas y te acunas
antes de alcanzar tu tumba
por derecho
te retiras a morir
a mantener el ciclo…
natural.
No gusta tu bello manto
de muerte que es la vida
no amarillos y ocres
tropezando con la zapatilla
no hay duelo por ti
te levantan de nuevo
a la fuerza
envuelta en aire caliente
y atronadores decibelios
sobre tu cuerpo frío
vencido
violando tu silencio
para arrinconarte
para amontonarte
Tu nicho será un saco
a la esperan de algún osario.

Aunque estemos sucios
por dentro y por fuera
manchadas las bragas
o también los calzoncillos
aunque huela el sobaco
aunque nos cruce el sudor
de norte a sur…
ansiamos ‘limpieza’
a nuestro alrededor.
No puedes competir
hojarasca.
No debes recordarnos
que tal vez, algún día
dances sobre el lecho
de la tierra que nos cubre
sin hallar tanta resistencia
en tu último aposento.

25 comentarios en “Naturaleza muerta

  1. Hala !!!! que salida poética. Toma ya !!!
    No hay nada como salir al campo y allí no hay quien recoja hojas y se quedan todas cual tupidas alfombras en las “carballeiras” y son una maravilla. Bueno, en cualquier sitio de hoja caduca, pero es que el sábado estuve en dos carballeiras y era una preciosidad, una pasada de bonitas estaban las hojas en el suelo.
    Concretamente en una hasta habían salido falsos azafranes y el color lila mezclado con el ocre de las hojas era una auténtica pasada.
    Las que tú relatas son hojas de ciudad, que tienen diferente destino.
    Saludo Otoñal, Antonio.

    1. Sí, el campo es un estallido de vida aunque contemplemos la muerte, ves su utilidad. Y para ti, como buena fotógrafa que eres, deben ser una provocación las carballeiras, la comunidad de la hojarasca y hasta un falso azafrán en su esplendor ‘verdadero’. Saludos lluviosos, ya era hora

      1. Estás muy poético hasta en las respuestas al post. 😍
        Muchas gracias por tus palabras a mis fotos. Yo soy más critica con mis trabajos. Alma perfecionista, una pesadez. 🙄 De todos modos agradecida.
        Si, que bien esta lluvia a los pocos que es como debe ser. Es más que bien recibida, en lo que se incluye a los vendedores de botas, paraguas y gabardinas. Jaja

    1. Jajaja, gracias. Entre tantas venas malo sería no encontrar alguna poética, aunque sea un venilla, la más pequeña, no me considero tal, ni de lejos. Por esta blogosfera hay verdaderas ‘arterias’ de poesía.

      1. Jajajaja… Lo de brote es porque sacaste al público ese don de poeta. Si hay muchos buenos, no lo niego, pero el sentimiento es lo que importa cuando se escribe. Y aquí te botaste (eso es en puertorriqueño: que lo hiciste super bien, maravilloso, buenísimo). Recibo el manojo de besos hechos y derechos, esperando nuevos versos hechos y derechos. Apertas y bicos.

  2. Me encanta Antonio!!!
    Hoja de una naturaleza sin vida… que recuerda como dices que alguna vez podrán estar sobre la tierra que cubra lo que fue nuestra existencia… vivida a lo máximo o simplemente efímera como un suspiro.
    Me sentí como hoja, deslizándome poco a poco sobre estas letras.
    Abrazo enorme!

  3. Ese suicidio de las hojas en esta estación, esos ocres en todos los tonos, esa alfombra sobre nuestras aceras y ese elevarse con un simple golpe de viento…inspira, sí. Es la vida la que las barre después para no quedar nada. buena alegoría para el otoño, que sirviendo de inspiración y yo nací en esta estación, me resulta algo triste. Te luciste …hoy “quasi” poeta. Feliz noche ya.

    1. Gracias, Paz. Me encanta el otoño, está de primero para mi. Ese manto, ese olor a hojas y humedad, a transición. Quasi poeta ya es mucho, si me atreviera a ‘poetizar’ más…Feliz noche, espero que no sea terrorífica.

  4. Nacho

    Que ternura, melancolía y algo de decadencia transmite este poema. Nunca me pare a pensar todo lo que se transmitir a través de las palabras dedicadas a una “hoja urbana” en decadencia.
    Me ha encantado. Felicidades Antonio.

    1. Gracias, Nacho. No se te resiste ningún comentario, da gusto contigo. Me gusta la decadencia ‘natural’. Nos empeñemos en limpiar algas de la playa, cortar la hierba y depilar la naturaleza, en definitiva. Queremos tratar el exterior como si fuera nuestra casa.

    1. Paloma, más que aspiradoras son sopladoras (eso parecen) que desplazan o dirigen las hojas a un punto. No soporto ese ‘progreso’, esa contaminación acústica, vas en pos de la tranquilidad y regresas desquiciado entre una cosa y otra (desbrozadoras, etc) Gracias!

  5. Antonio

    Querido Antonio, te has vuelto un maestro de la palabra y el verso.
    Confieso que a veces me siento tan inerme como las hojas caidas, sin capacidad de vencer la fuerza que las mueve, que las mece, revuelve o arremolina.
    La vida, nuestra vida como humanos, guarda cierta similitud, tanto en la evolución, como en la fragilidad de su existencia.
    Y con el otoño se revolverán los sentimientos en un camino que creo recordar ya he vivido.
    Apertas Republicanas

    1. Te entiendo, a mi me pasa con los telediarios, eso de sentirme inerme 🙂 He escrito esto precisamente por lo que dices de la vida, nuestra vida. Veo caer las hojas y me veo a mi mismo, por eso me jode que no las dejen en paz, tranquilas.
      Apertas Republicanas (no de las de Pufdemont)

  6. Como de costumbre la parte positiva: No mueren, sólo se transforman. En lo que quieras imaginar y en lo aporte su viento, en diminutas partículas que saldrán volando para encontrar otras tierras con las que mezclarse y seguir así un círculo que, como en todo, no para de rodar y rodar y rodar…
    C’est la vie… c’est l’automme… c’est le poète…

    1. Gemma plus, o Gemma +, lo digo por esa pincelada positiva que le pones a los comentarios. Sí, se acabarán transformando, sea donde sea, en la acera, en la yerba o en el saco. A mi me gustaría que no las zarandearan tanto porque, como le he dicho a Antonio, me veo como una de esas hojas (alegoría), cumpliendo su ciclo y sin tener un merecido descanso por mor de la obsesión humana que quiere tener en campo o el jardín como la casa. Ya me gustaría ser un poeta, ya.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s