ELLA dimite

Tercera persona del singular. De singular persona. Cuidado, dimite por tercera vez, no conviene relajarse del todo. Quién va a ser, pues Aguirre. Esperanza que nunca hizo honor al nombre. Yo esperaba y esperaba que se largara de una vez pero era como la Tenia (de Solitaria tenía poco) que suelta los anillos para engañar y deja la cabeza en los intestinos con sus garfios y vuelve a reproducirse. Personaje ubicuo políticamente, desarrolló como hobby la cría de batracios. Le salió uno rana y lo alabó para reconvertirlo en príncipe. Lo que consiguió fue clonarlas exponencialmente. Ahora se las oye croar tras los barrotes, cantando el Blues de la Ciénaga. Suena melancólico.

Dice que le pidió explicaciones a Ignacio González, su mano más derecha, y Nacho se las dio de manera exhaustiva, parece ser. Y la convenció. Ahora se siente traicionada ¿Qué esperabas, hija? ¿Que González te cantara la rancherita del Canal de Isabel II y te dijera que tenía más asuntos turbios que nenúfares en tu charca? ¿Que acababa de inventar la supertrama, madre de todas las tramas? ¿Que te dijese “lo siento mucho, me he equivocado, no volverá a ocurrir? (pero me quedo con lo trincado). Lo del tramabús es un chiste. Tramatren. Tramaferrocarril. Tramavirgen.

Ojito a la dimitida. Los dimitidos mutan. Véase el caso de Aznar. También dimitió por fascículos y ahora se dedica a poner a parir a la España que tanto quiere cada vez que tiene ocasión, que son bastantes. A cargar contra Rajoy con toda la caballería. Contra su presidente de gobierno, como lo fue el propio “Ansar”. Pone a parir a su sucesor, por él designado. Ruin y cainita. Estilo Cero. Puede hablar el sujeto, 11 de sus 14 ex ministros están imputados, cobraron sobresueldos o duermen en prisión. Ahora se le unirá la poderosa Aguirre, con todos sus pendones, preñada de revancha. Entre los dos pueden compararse a una hueste, galopando a destajo. Si ya era la Espe el verso suelto del PP, ahora que ya no tiene ninguna responsabilidad irresponsable que se prepare Mariano, que esta se la devuelve. La que se le avecina. La prensa va a tener trabajo a discreción, ya puede ir comprando alcachofas a granel porque la despechada no va a parar de escupir, de rajar y de inculpar entre bambalinas.

No sería de extrañar que el juez Velasco la llamara a capítulo y entonces seguro que le desaparece el “nomeconsta” y destapa cajas B y C por un tubo, por no decir que de Rajoy lo sabe todo, tomen nota. Esto acaba de empezar. Pena que el juez haya pedido el traslado (que le concederán de inmediato) por los palos que le ponen en la rueda. Rita, Q.E.P.D., le estará preparando una mascletá a su ex jefe de mil pares y Esperanza se encargará de que se escuche. Cuando se derrumba un castillo de naipes hay que tener cuidado con el As de bastos y el de espadas. Esto va a ser un tute cabrón.

Ignacio(s) y Nacho(s)

¿Cómo coño va a aguantar la hucha de las pensiones o cualquier otra mientras la controle la misma familia que comparte siglas con esa patulea infame sin principio alguno nacida para el saqueo? España debía ser un país super millonario. No remata el día hasta que aparece la última fechoría del canalla sin escrúpulos de turno que juró servir fielmente a su pueblo. Y aparentemente seguimos a flote, aunque tal vez a la deriva, como mínimo moral. Somos los apestados de Europa. Allí tienen por lo menos una forma más elegante de hacérselo, menos chabacana.

Tierra, la nuestra, en la que campa una jauría de canallas. Elegantes. Traje y corbata, afiliados al partido absolutista, al de las “pes”, de permitido, de podrido, de Padrino. Una vez que proclaman que nunca metieron la mano en la caja quedan declarados carne de trullo, no falla. Y, stricto sensu, no mienten, no la metieron en la caja, que eso es de raterillos sin futuro. No, lo hicieron en el Canal de Isabel II, que es último el ejemplo, basado en hechos reales.

Con la suerte de estar rodeados de ciegos. Cuanto más alto es el cargo o responsable de que eso no ocurra más amplio es el espectro de achaques oculares. Desde cataratas a la nueva enfermedad: el “nomeconsta”. Mal que afecta a presidentes de gobiernos, autonómicos o nacionales, secretarios generales, etc. Pobres, debe ser terrible. Esperanza Aguirre, verbigracia. Parece ser que después de lo de Ignacio González alcanzó la categoría de apestada para el aparato. Fin de trayecto. A esta ciega no le van a dejar ni un bastón, para que se despeñe de una puñetera vez. Así se las gastan en su casa política. Categoría que alcanzó Rita Barberá, Q.E.P.D, que tantos “éxitos” para su partido cosechó cuando la justicia lo permitía todo y pecaban por eso de un tremendo exceso de confianza. Rita, recibiendo alabanzas de sus colegas un cuarto de hora antes de ser repudiada. Y tuvieron los webos de culpar de su muerte a la prensa, entre otros, por la crucifixión mediática. Fue el hígado quien la mató, sin entrar en detalles.

Como si no supieran que la financiación irregular es práctica habitual, como otras irregularidades. El aparato tiene tortícolis crónica de mirar para otro lado. La técnica es no saber nada hasta que se sabe públicamente. Hasta que lo sé yo mismo. El laissez faire. Entonces se desayunan con la noticia y proclaman a los cuatro vientos, despelucados, que fulano les defraudó, que no tenían ni puta idea (NPI). Con perfecto cinismo. Si el guión lo exige incluso lloran. En algún caso (Cristina Cifuentes) dice que aportaron informes del chanchullo. Va de guay. Cuando el cadáver ya apestaba. Así son, señores. Ella tampoco sabía nada, tras 26 años en el partido. Esta gente, cuyo poder se cimenta en la información, lo sabe todo cuando quiere. Menos lo que conviene no saber porque obligaría a emprender acciones que la apartarían del club. En cualquier empresa, por mediocre que sea, no tener NPI conlleva ir a la puta rue. Pero a estos le consentimos todo (en las urnas), ¿cómo no se van a reir de nosotros?

Estábamos pendientes del ático de super lujo de Ignacio, supuestamente una comisión según la policía y resultó ser pecata minuta porque nos sale el hombre con un repoker de delitos. Tan supuestamente que va directo a la trena, incondicional y sin fianza. Algo gordo, de 23 millones de euros para arriba, que esta gente no se anda por las ramas. Y media familia también desfiló por el mismo asunto. Un hermano de González investigado por el reparto de comisiones en contratos (de una empresa pública) con diversos países, entre ellos Venezuela. Cuando conviene no existen populistas y populismos.

No, señores, no pongan cortafuegos en la Comunidad Valenciana, la Murciana, la Madrileña y las que desconocemos. El incendio es nacional. La corruptela es una metástasis. Está en el ADN. La Aguirre tiene su oficina en la sede “genovesa” del PP, edificio con maravillosas vistas para otro lado. Aunque estén rodeados de Ignacios y Nachos, con perdón de un amigo y seguidor que se llama igual. Se meten en las venas y arterias de las Instituciones en la que tienen sus tentáculos, que es en todas, hasta que la secan. Y por si fuera poco cuentan con colaboradores necesarios dentro del propio gobierno que avisan al canalla de una posible intervención telefónica o fiscales que entorpocen la acción judicial, ambas cosas supuestamente, dios me libre. Por no hablar de esas empresas que figuran en la trama Lezo (la del Nacho) y entre las cuales figura Indra, ¡que lleva el recuento de los votos en diversas elecciones nacionales! El sumario contiene evidencias de que pagó 700.000 euros de facturas que debía el PP a cambio de contratos con la Agencia de Informática (“inflado de contratos”). España debía llamarse Espuña, que es una importante fábrica de embutidos.

Luego están los otros ciegos, de rencor crónico a pesar de que su Paco ganó la guerra y exterminó cualquier vestigio de enemigos. Ciegos conscientes o inconscientes que votan a sus canallas. Son legión. ¡Viva Espuña!

El testigo

Acabo de tener un flechazo con la justicia. Me estoy enamorando. Mariano Rajoy, presidente del Reino de España (conocido como Trincalandia), ha sido citado a declarar como testigo. Hecho histórico al ser la primera vez que esto ocurre con un presidente patrio. Obviamente, la fiscalía se opuso alegando que no es “útil ni necesaria…resulta redundante” ya que “la caja B está suficientemente acreditada”. Santo Diosss, ya no sé cuál es el papel de esta figura.

Y tendrá que testificar a pelo, sin abogado. No descarto que lleve escondido un pinganillo y le soplen las respuestas; no sería nada comparado con la destrucción de los discos duros de Bárcenas. En esa calidad, la de testigo (no se le exige calidad humana), está obligado a responder a todas las preguntas que le formulen. Si es así, se convertirá en la envidia de la muchachada de la prensa, tan ninguneada la pobre y huérfana de respuestas. Tan lamedora. Tan valiente según a quien interpele. La que va a las ruedas de prensa que hace el presi tras un plasma. O en las que habla de la lluvia. La que no se planta por eso. Tan indigna. Eso si que es fidelidad.

Estoy por apostar a que casi hubiese preferido en esta ocasión haber sido citado como imputado, o investigado, que es término más light para lo mismo. Es que imputado suena fatal, ¿verdad?, a mi me suena a puta, a puta mafia, por ejemplo y con perdón. De hecho se reformó el palabro porque había una plaga de Populares en el ajo corrupto e irregular y siendo tan finolis como son en los términos –que no en los principios– sacaron una ley con nuevas “etiquetas” para los que vacían España, los que trasvasan lo público a privado con la facilidad de un trilero. Había que perfumar. Y lo gordo gordo, lo feo feo, cae en el “bando popular”. Cae en un partido que tiene vitola de Organización Criminal. Había que inventar La Enciclopedia del Chorizo con el único propósito de describirlos un poco.

Y digo que hubiese preferido ir como acusado porque en tal condición puede negarse a responder y ahí está en su salsa nuestro hombre, cuasi anguila por lo escurridizo: “la segunda (respuesta), ya tal”, como respondió en una ocasión a una tanda de preguntas. Perlas de evasión le sobran. Si acaso, como medida preventiva, antes de acudir a no responder podría asesorarse con la infanta Cristina, que estuvo horas en el banquillo confesando que tampoco sabía nada de lo suyo (y de lo nuestro) o con la misma Esperanza Aguirre a la que no le consta ninguna de las cientos de fechorías que hicieron ante sus narices la pléyade de estrechos colaboradores por ella elegidos (no olvidemos que trabaja para una empresa caza talentos) y por los que ponía la mano en el fuego. Muchos talentos encarcelados ya. Ojalá los incendios que destruyen mi Galicia verano tras verano estuviesen hechos del fuego en el que pone la mano Esperanza.

Obligado a responder a todas las preguntas no quiere decir obligado a decir la verdad, que en eso no hay experiencia. Si así lo hiciera el pueblo podría infartar. Es casi una cuestión de salud pública que siga mintiendo. Menos mal que contamos (cuentan los jueces) con su “ojo polígrafo” para detectar las mentiras. Tendrá trabajo a destajo y puede salirse de la cuenca. Queda por saber si declara detrás de un plasma, por holograma, en diferido o en la propia Audiencia Nacional, que sería lo suyo, teniendo un par. Pero temo que tampoco para esto estemos preparados, esta tropa da lecciones de todo menos de dignidad. Y queda también por saber si jura decir la verdad. Si lo hace sobre la Biblia, sobre la profanada Constitución, mercantilizada, o sobre el Marca, que es sagrao, por aquí lo pueden pillar.

Deberá confirmar o desmentir si existió financiación irregular del Partido Popular. Supongo que dará por hecho que no era irregular, “salvo alguna cosha”. Y estaría convencido, algo que era regular, regularmente. Dirá que no vio nada raro y le brincará el ojo, pero no es una prueba, por desgracia. Diga lo que diga va a salir retratado, esta vez no engañará a nadie, aunque le sigan votando millones, ese es otro estudio aparte para ilustres sociólogos. O sicólogos.

Sí, me estoy enamorando de la Justi, han trincado a Ignacio González y a un puñado más de ignacios. Por hacer negocio, mucho, con el agua de los madrileños, presuntamente (siempre); le llegó al cuello. Otra mano derecha de Esperanza, y ahí sigue la tipa y su pellejo. Otro talento. Se nos va a llenar el trullo de cum laudes.

Mi Justicia está desmelenada, se ha cansado de que nos tomen por tontos y de que nuestra fe en ella estuviera en retirada. Golpe de timón.

Ciao, Mateo

A veces la Parca arremete contra la vida a dentelladas, de improviso, con urgencia, llevándose un buen bocado. Como si quisiera reivindicarse, como si no fuera suficientemente temida. Esta vez vino a por ti, Mateo. Con nocturnidad. Manjar irresistible. Estabas en racha, encaramado a un éxito más que merecido, pero ese lugar parece tener malos anclajes, resultar resbaladizo. La muerte te vio ahí arriba, tan guapo, tan feliz, y no pudo resistir semejante provocación. La felicidad debería ser un secreto. No conviene publicitarla porque tiene muchos enemigos. Eras un eumés querido, cosa fácil, por otro lado. Allanabas los corazones con una sencillez pasmosa, un lujo de ratero, ¿cómo resistirse a tus sonrisas tus miradas y tu compromiso con todo el pueblo?

A la Dama Oscura no le gusta la luz y tu brillabas demasiado, de día, de noche. Brillabas sirviendo copas en los bares de Pontedeume antes de acabar brillando como actor, porque también sabías asaltar los sueños. Ahora nos quedarán tus personajes. Y tu persona, esa nunca se irá porque hacen falta referentes para los que quedamos aquí un rato más. Nos hace falta tu ejemplo. El de un luchador incansable que se ha reído de los reveses. He visto muchas almas tocadas y encharcadas en lágrimas a las puertas del cementerio. Llantos ingobernables. He visto narices de payaso, de varios colores, como esa que llevabas en el bolsillo y te colocabas cuando había que levantar el ánimo del amigo desanimado. He visto el fruto de tu cosecha de amor, salpicando tus cenizas. Ciao, bambino, aunque deberías haber sido de los últimos en abandonar el barco. Te haré una visita de vez en cuando.

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Foto: Pixabay

Hasta siempre, Manolita

Hay silencios majestuosos, solemnes. Son hermosa partitura cuando fallan las palabras. O no es que fallen, es miedo de no saber convocar a las mejores y que se presenten todas a coro, sin desafinos. Aquellas que definan certeramente a una persona que ha alcanzado la categoría de (saber) ser humano. Ser Humano. Como tú, Señora. Como tú, Manuela Elena Guntín López. Manola. Manolita para los cercanos. Aunque no consiga estar a tu altura intentaré dedicarte algunas. Sé que me perdonarás si me quedo a mitad de camino porque es marca de la casa y porque nunca fuiste dada a las alturas ni a las personas que se empeñan en morar en ellas a toda costa, por mucho que quiera elevarte yo a los reinos de los cielos. Y más allá. También sé que tu alergia a boatos y alharacas me hubiesen impedido incluso iniciarlo pero soy tan cobarde que ahora que te has ido te llevaré por una vez la contraria. Ahora que remataron las exequias del tránsito y que la soledad resulta buen bálsamo contra el dolor –ambos se hacen arrumacos– estoy un rato contigo para cantarte las cuarenta.

Jamás imaginé cuanto puede enriquecer la humildad hasta que tuve la fortuna de conocerte y tratarte. Tampoco sabía todo el sentimiento que puede albergar una lagrima en su vientre mientras hace su brillante y triste peregrinación de despedida. Ni tenía idea, como la tengo ahora, de que la ausencia tuviera de verdad volumen y que pudiera ser tan grande, ya lo creo. Sí, fuiste algo muy difícil de ser: sencilla y humilde.

Fuiste maestra secreta, sin horarios. Enseñabas cuando hablabas, cuando estabas en silencio o por medio de una mirada. El tiempo siempre te dio la razón y firmaba cada una de las corazonadas que pronunciabas –hijas de la experiencia y la intuición– que se acababan haciendo realidad. Tan hija, tan madre, tan abuela, tan loba. Tan esposa, tan compañera, tan amiga. La coherencia te ponía de continuo como ejemplo. Sabiduría en fascículos. No había comida cena o reunión en la que no te robara yo una “perla” sin que lo supieras y que para si quisieran muchos gurús y coach de la oportunidad.

Suegra me parecía una palabra fea pero me convertiste en orgulloso de exhibirla, de ser yerno. La “roja” más cristiana que he conocido, la más buena generosa y discreta. Nunca una mano supo lo que hizo la otra. No había jefes ni lacayos. No había galones. Todas eran iguales. Fuiste sin duda la envidia de quienes se pasan la vida llevando la mano a un pecho vacío de arrepentimiento, sin un gramo de persona, se les nota a la legua, no hay disfraz que las camufle. Tú sola eras toda una estirpe del bien y la bondad. He confirmado que para mi no existen cristos ni dioses, solo Manolitas desde el momento que marchaste. Lo juro por Manolita, diré, no habrá pluma ni papel firmado con más valor. A veces creo que Dios te castigó con tanto dolor por hacerle la competencia.

Aunque en vida despertabas y te acostabas con las “gracias” en la boca –por cualquier cosa– dirigidas a toda la gente que entraba en tu entorno aprovecho para hacerme eco de nuevo de ellas, a mi manera. Gracias a la familia que fue familia. Gracias a los amigos y compañeras de trabajo que me asesoraron, me soportaron y me animaron. A las alumnas que hicieron lo mismo. Gracias a las cuidadoras de sus últimos meses, en especial a Pili, que la trataron como a una madre y acabaron siendo hijas, llorando junto a las que lloraron. Pero, sobre todo, enhorabuena a la gente que tuvo la fortuna de saber escucharte. Eso será un legado.

En mis paseos por el muelle, tu antigua y querida morada, notaré que los barcos salen sin rumbo y la marea echa de menos tu presencia. Seguro que te dedicarán alguna ola. Te enterraron el día de mi cumpleaños, es imposible llevarte más dentro y estar más dichoso de esta confabulación de fechas.

Claro que tenías manías y tozudeces. Por supuesto que no eras perfecta. Pero fuiste la mejor imperfecta que conocí. Es un poco tarde para cambiar, pero te prometo que haré un esfuerzo por recorrer el último tramo a lo Manolita.

PD.: Manolita, te fuiste sin los bombones, los estamos tomando a tu salud. Un beso eterno.

Noche Internacional de la Mujer

Harto de que la claridad no resuelva nada significativo, salvo dejar a la vista la hipocresía, propongo que la Noche Internacional de la Mujer sustituya al Día Internacional de la Mujer. A veces se ven más claras las cosas oscuridad mediante. En mis muchos años de existencia, la cantinela de la lucha y la igualdad ha pasado a ser un estribillo machacón, el resto de la letra no importa ni se la espera, aunque con sangre entre el te quiero y el te amo. He llegado a la conclusión de que igual da como da igual, o tanto da como da lo mismo. Siguen las palizas, siguen los asesinatos machistas, sigue la cosificación, sigue el techo de cristal, sigue la discriminación salarial, sigue el peso del hogar, sigue el desprecio, el ninguneo, sigue todo contra la mujer, salvo alguna cosha, como diría marianico. Evidentemente, algo se ha avanzado, quizás solo lo imprescindible para darle una tregua a la conciencia hombruna.

A ver si la oscuridad trae luz, o trae hogueras que prendan los pedestales del machismo.

HazleCallar

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No hay juez para tanto descerebrado. Uno de esos jueces acaba de evitar que el penebús o vulvabús, como prefieran, nos arrolle ideológicamente. Hace ya mucho tiempo que la normalidad es una quimera. El fanatismo no para de engendrar personajes retrógrados en sus orgías de odio a todo lo diferente. Y muchos nacen con el gen del protagonismo a ultranza. Como la tropa de “HazteOir” (que revienta tímpanos, y esfínteres) y otros que periodicamente azotan nuestras almas. Lo rancio impera.

¡Qué barbaridad!, qué grande es nuestro trastero de fobias. La homofobia, la transfobia. “Los niños tienen pene las niñas tienen vulva que no te engañen si naces hombre eres hombre si eres mujer seguirás siéndolo”. El planeta al borde de la hecatombe y tenemos que aguantar paranoicos con estas memeces como bandera, de verdad, me pongo malo. Lo peor es que a gentuza asi le sale gratis la publicidad gracias a la polémica. Todos caemos en la trampa, incluido un servidor. Qué difícil es aplicar el famoso refrán “no hay mayor desprecio que no dar aprecio”. En mi época decíamos “te castigaré con el látigo de mi indiferencia”.

Y Dios ahí, tan tranquilo, donde quiera que esté, dejando que sus hijos cometan atropellos sin fin en su nombre. Debió haber sido agotador para él crear el mundo, uno como este, claro, y se ha tomado un descanso eterno. A ver si algún día baja de su reino y da la cara. A ver si crea un HazleCallar para erradicar la plaga de bocazas. Yo dejaría de ser ateo y me sumaría a su causa. Lo juro por Dios.

No tengo presupuesto para un autobús pero me están entrando unas ganas horribles de pintarrajear mi coche con frases tipo “Los seres humanos tienen cerebro”. Y paciencia, mucha.